Asis. Assisi
A tan sólo hora y media en coche desde Roma hacia el norte, se encuentra Asís, una pequeña ciudad con mucho encanto y conocida mundialmente por ser el lugar en el cual nació San Francisco de Asís. Este nacimiento ha marcado a la villa, ya que sus principales edificios se refieren a este Santo, amante de los animales.
Así el Convento y la Basílica de San Francisco, constituyen un conjunto arquitectónico de gran interés. La Basílica está formada por dos iglesias superpuestas, la fachada adornada con un doble rosetón y el campanario que data del año 1239. En la plaza inferior, porticada y del siglo XV, se encuentra la entrada a la Iglesia Inferior, que es el santuario donde reposan los restos del Santo situados en la cripta, que se compone de una sola nave de columnas bajas. De aquí se pasa a la explanada de ingreso que conduce al Claustro, de estilos románico-gótico, con una nave decorada con frescos del llamado Maestro de San Francisco del siglo XIII.
En esta Iglesia Inferior se pueden contemplar diversas capillas entre las que destacan la tercera de la derecha, decorada con frescos atribuidos a Giotto y sus discípulos del año 1314 y la primera de la izquierda, decorada por Simone Martini con historias de la vida de San Martín de los años 1322 y 1326. La bóveda del ábside está adornada con frescos alegóricos de la escuela de Giotto. En el ábside se puede admirar un coro de madera del siglo XV con formas góticas. En el brazo izquierdo del crucero resaltan los frescos de Pietro Lorenzetti representando la Pasión y en el derecho los frescos de Giotto y sus discípulos representando historias de la vida de Cristo. A través de este Crucero se accede a la Iglesia Superior, de estilo gótico, en la que se pueden ver, en la parte baja la famosa serie de frescos de Giotto, que representan 28 escenas de la vida de San Francisco de Asís y en la parte alta, los frescos de la Escuela de Cimabue y Romana, I. Torriti. En el Crucero se muestran pinturas al fresco de Cimabue y sus discípulos y en el ábside, el coro tallado de madera del siglo XV (en el año de 1997 Asís sufrió un fuerte terremoto que provoco serios daños en el conjunto histórico. Algunos frescos se han perdido para siempre).
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El Tesoro contiene maravillosas pinturas de los siglos XIII-XV, excelentes tapices de los siglos XV-XVI, magistrales vestimentas sacerdotales y mobiliario de los siglos XIII-XVIII. Son de interés también el Convento de San Damiano, que data del siglo XIII, edificado alrededor del oratorio campestre, en el que se supone que el Crucifijo habló a San Francisco en el año 1205. Al lado de la pequeña iglesia está el Jardín de Santa Clara en el cual se dice que el Santo compuso el Cántico de las Criaturas.
El Eremo delle Carceri, enclavado en un bosque de encinas y carrascos que cubre las laderas del monte Subasio, fue el lugar al que se retiró San Francisco para meditar. Este sitio se encuentra rodeado por una serie de grutas de ermitaños; aquí se emplaza el Convento fundado en el siglo XV. Al lado de la Iglesia se localiza el primitivo eremo, desde el que se baja a la Gruta del Santo.
A 5 Km. de Asís se encuentra Santa María degli Angeli, impresionante Basílica de los años 1569-1679, obra de Alessi, construida en el lugar donde se fundó la Orden Franciscana. Bajo la alta cúpula se encuentra el oratorio, que data de los siglos X-XI y a la derecha del ábside la famosa Capilla del Tránsito, la celda donde murió San Francisco en el año 1226. Es en esta capilla donde se puede ver la estatua del Santo realizada por A. Della Robbia en terracota esmaltada. Cerca de esta iglesia se puede ver el famoso Rosetón de San Francisco, espléndido jardín donde se pueden admirar los cinco rosales sin espinas plantados por el Santo, como también la capilla decorada con frescos del siglo XVI. El museo con enseres sacros de los siglos XIV-XVIII, tablas pintadas y relicarios, se encuentra en el convento.
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