Roma es una ciudad muy húmeda, por lo que la sensación térmica tanto en invierno como en verano es muy intensa. Cualquier época del año es idónea para visitar esta ciudad. En verano hace bastante calor por lo que recomendamos ropa fresca y mucha agua. Recuerden que no se les permite el acceso en pantalones cortos o faltas muy corta y camisetas a los turistas, a ningún centro religioso.
El invierno es bastante llevable y se parece mucho al de cualquier capital mediterránea de España o de Francia. Durante el Otoño suele llover mucho.
|