El Vaticano, es la cuna del catolicismo, fue declarado estado independiente en Febrero de 1929 y su figura máxima es el Papa. En este país el más pequeño del mundo, viven 100.000 personas y poseen su propio servicio postal, su estación de tren independiente, su casa editorial y hasta su propia radio que trasmite a todo el mundo en más de 20 lenguas. A parte del complejo de San Pedro y los Museos Vaticanos, el Vaticano comprende los jardines y otros edificios administrativos y residenciales que están cerrados al público.
Otra cosa famosa del Vaticano y única en su especie es la Guardia Suiza, un cuerpo de élite custodio de la seguridad del país y del Papa. Para perteneces a la Guardia Suiza debes tener entre 20 y 50 años, soltero, católico y ser de nacionalidad suiza a demás de superar unas duras pruebas de admisión. El antiguo cuartel de la Guardia Suiza y prisión del Vaticano, el famoso Castel Sant’ Angelo, es hoy parte de la ciudad de Roma y un monumento muy visitado.
La Ciudad del Vaticano cuenta con numerosos atractivos que hacen imprescindible su visita, además de las principales ceremonias religiosas que se pueden seguir de labios del Santo Padre.
El recorrido por esta "ciudad" tiene que empezar por La Plaza de San Pedro, desde la que en ocasiones especiales el Papa bendice a los fieles allí congregados. Por aquí se accede a la Basilica San Pedro del Vaticano, el corazón del cristianismo, la iglesia cristiana más grande del mundo.
Después de muchos años en la complicada tarea de reconstruir y agrandar la iglesia, obra original de Constantino, fueron los arquitectos Sangallo, Rafael y Peruzzi quienes dirigieron la construcción de la Basílica, con forma de cruz griega, en su origen, quedando después en forma de cruz latina y rematada, posteriormente, por Miguel Angel, con la maravillosa cúpula de 132,5 metros de alto que da unidad al interior de la basílica. La fachada de Carlo Maderno, el pórtico de Bernini, encima de éste la Loggia, galería que da a la plaza antes mencionada con cinco puertas de acceso, de éstas la de la derecha únicamente se abre cada veinticinco años durante el Año Santo.
Las puertas centrales de bronce, con retrato propio y de sus ayudantes por detrás mostrando su trabajo, son obra de Antonio Filarete, quien tardó doce años en terminarlas (1433-1445). Allí también puede verse la Scala Regia de Bernini. En la capilla, a la derecha de la entrada, se encuentra la obra de arte más importante de San Pedro, "La Pietá" de Miguel Angel, que esculpió con solo 25 años de edad, siendo además la única pieza firmada por él.
Otras obras que se pueden admirar en la basílica son la escultura de "San Pedro en el Trono", atribuída a Arnolfo di Cambio, siglo XIII, situada al final de la nave y a la derecha cerca del altar papal. Bajo este altar se encuentra la reja dorada que cubre el Nicho de Pallia, mosaico original y restaurado del siglo VI. La mayoría del interior de la basílica es barroco, obra de Bernini, así como el gran baldachino central de bronce que tardó diez años en terminar y que se alza encima del altar papal. Su importancia es indiscutible.
No se puede dejar de admirar la Tumba de San Pedro, ubicada en la misma basílica. Se pueden contemplar obras tan importantes como la "Dalmática", la "Cruz del Emperador Justino II" y el "Sarcófago" de Giunio Basso. Escrito por Veronica.
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